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Cómo diseñar para el mundo real

Hace unos meses Pol·len Edicions y Monográfica decidieron editar en castellano el famoso libro de Víctor Papanek “Diseñar para el mundo real”. Lo hicieron a través de una campaña de crowdfunding que gracias a los micro apoyos de muchas personas (entre las que me encuentro) tuvo éxito. Por lo si lo deseas que ya puedes conseguir Diseñar para el mundo real de Víctor Papanek en pdf (el libro impreso tardará un poco más en salir).

El de Papanek es un libro imprescindible para aquellos diseñadores que vemos el diseño desde un punto de vista ético, crítico y responsable con los productos y experiencias que creamos. Sus reflexiones y ejemplos se aglutinan bajo la idea de diseñar para la necesidad, es decir, para esa parte del mundo que no necesita un nuevo exprimidor que vaya a juego con sus cortinas si no para aquellos que necesitan por ejemplo transportar agua para su aldea.

El libro está claramente enfocado a diseñadores industriales por lo que surge una duda sobre cómo los diseñadores gráficos podemos aplicar sus consejos. Nosotros como diseñadores gráficos podemos hacer mucho al respecto ya que según Papanek “el 80% del residuo de un producto se decide en la fase de diseño”. Algunas maneras de aplicar un diseño gráfico consciente, ecológico y responsable puede ser desde no imprimir de manera innecesaria, utilizar papeles y tintas ecológicas o formatos de papel que aprovechen al máximo los pliegos por ejemplo.

Pero yo creo que podemos ir más allá, optimizando no sólo los procesos si no incluso los sistemas, mensajes, iconos, símbolos y semiótica de nuestros diseños. Este texto intenta explicarte cómo.

 

Diseñar para lo consciente

Una de las estrategias que Papanek explica en su libro y que quizá ahora ya esté superada y ampliamente asumida en los procesos de diseño, es el de incluir a especialistas en otras disciplinas relacionadas con el objeto de diseño.

Es decir que si vas a diseñar un carro para bebés, tengas en cuenta lo que un médico pediatra puede decir, sobre por ejemplo la postura idónea que debe de tener el niño o las horas de reposo. También incluir entrevistas con los padres para que les expliquen sus necesidades y retos a la hora de llevar a su hijo en el carrito, como por ejemplo que necesitan una forma cómoda de plegar el carro una vez que no lo están usando. Y en caso de poder, incluso al propio niño.

Sin embargo esto nos ayudará a encontrar soluciones a dinámicas de las que dichas personas son conscientes, funciones que por ejemplo los padres creen que necesitan. Un proceso de respuesta conductual necesario pero complejo ya que muchas veces los entrevistados pueden entrar en lo que se denomina modo crítico.

 

Diseñar para el inconsciente

Para saltar ése obstáculo debemos observar aquellos actos inconscientes y automáticos con los que los usuarios se adaptan o reaccionan a su ambiente. Por ejemplo, unos pueden ser manías: tapar mucho al bebé cuando el padre tiene frío; otros respuestas instintivas: ver qué le sucede ante cualquier pequeño ruido que haga el bebé; algunos son aprendidos socialmente: evitar darle el pecho al niño en público.

Jane Fulton Suri en su libro Thougless acts divide estos actos en 7 preguntas sobre lo que puede estar haciendo la persona frente a su entorno:

  • ¿reaccionar?
  • ¿responder?
  • ¿incluir?
  • ¿explotar?
  • ¿adaptar?
  • ¿ajustar?
  • ¿señalizar?


La idea es que observando estas respuestas sutiles podemos entender cómo y por qué nos relacionamos con el ambiente. De esta manera encontraremos oportunidades de diseño que nos lleven a comprender las necesidades inconscientes e insatisfechas que se articulan en el uso cotidiano de dichos objetos. Y diseñar para resolverlas.
 

Observación y Evenflo

En el diseño del carrito de bebés para Evenflo los diseñadores del equipo ded IDEO observaron a cientos de padres transportando a sus hijos en carritos. Allí descubrieron soluciones a problemas conductuales como por ejemplo que necesitaban ruedas más grandes para maniobrar mejor o una cesta de transporte más grande para llevar los numerosos enseres que puede llegar a necesitar un bebé.

Sin embargo a través de este método de observación, también encontraron necesidades emocionales ocultas. Por ejemplo que la baja altura de la silla hacía que el bebé se perdiese muchas interacciones con su entorno. Una altura de silla más alta facilitó que los padres y familiares interactuasen más y mejor con sus hijos, transmitiendo y recibiendo más afecto, y por lo tanto mejorando el aspecto emocional que el objeto permite.


 

Un plegado cómodo es imprescindible en el diseño de un producto de estas características

 

 

¿Cómo lo aplicamos a un logotipo?

Desde el punto de vista del libro de Víctor Papanek, como diseñadores gráficos podríamos tener varias opciones aparte de las ya citadas, como por ejemplo evitar trabajar con empresas no ecológicas o poco éticas (tabacaleras) o elegir colaborar con empresas que sí lo son (ONGs). Esto lo que haría es mejorar la calidad conductal de lo diseñado, mejores mensajes, mejor comunicación, mejores resultados lo que daría a una sociedad mejor.

Estando de acuerdo con esto, el reto y razón de este texto es ¿cómo aplicar esa responsabilidad, a la gráfica que diseñamos? ¿Cómo le añadimos un valor de identidad real (no inventada ni artificial) a un color? ¿Cómo le añadimos compromiso no sólo conductual si no reflexivo y emocional a una forma?¿Y a una letra?

Me refiero a añadir valores positivos, que no sean excluyentes, que sean participativos, que creen comunidad, que nos hagan reflexivos, que fomenten la creatividad, el aprendizaje, la curiosidad y el pensamiento creativo. Una gráfica que tenga su valor en los recuerdos que puede evocar, en las historias que cuenta y en las historias que puede crear. Un mensaje que no manipule, que no ataque las debilidades de la gente... Es posible, si no todo lo anterior, si al menos una parte.

Te enseño cómo hacerlo con el método de la observación y la práctica.

 

Un ejemplo práctico

Recientemente se me encargó el rediseño de un logotipo para una mediana empresa de fontanería y calefacción. La principal razón para el rediseño es que la empresa tenía un nombre que no se correspondía con el que la gente utilizaba realmente. El briefing se basaba en aprovechar el cambio de nombre para darle un aire nuevo a toda la imagen de la empresa.

La investigación para el diseño del logotipo la basé en como bien dice Papanek, diseñar para el mundo real como yo lo entiendo. Es decir en ver, observar y probar yo mismo la realidad de realizar el servicio que mi cliente ofrece. Para ello utilicé las herramientas que normalmente se utilizan para los trabajos de calefacción y electricidad. Taladré y atornillé, golpeé superficies con un martillo, probé cables y mecanismos de encendido. Observé circuitos y estudié la simbología en busca de pistas y claves.

Tras la documentación y creación de bocetos, es importante tomar un descanso, desconectar. Es lo que se denomina en el proceso creativo, hibernación.... el paso previo a la iluminación. Lo sé es muy esotérico, y los más funcionalistas me dirán que eso no un proceso de diseño digno, pero ¿y si te digo que es el proceso que seguía Paul Rand?

Regresemos. Durante el proceso descubrí una característica común de las herramientas. Un pequeño elemento inconsciente que te habla sobre cómo agarrarla adecuadamente o te ayuda a que esta no se resbale. Ahí saltó la chispa.

Se trata de unas superficies rugosas, en relieve, a veces hechas de puntos, a veces de líneas, a veces de líneas entrecruzadas. Quise rescatar esa relación, esa historia que tiene el trabajador con la herramienta, esa característica que le hace sentir bien y seguro en su trabajo.

 

Una característica común de las herramientas mal diseñadas es su poca atención a la hergonomía
 

Al comunicarle la idea al cliente delante de su secretaría, ella no lo entendió, pero el sí. No hicieron falta muchas más explicaciones y continuamos con otras vicisitudes del proyecto. Os comparto una imagen del logotipo a la espera de preparar un estudio más amplio y detallado para el porfolio.
 

 

logotipo ros

El logotipo contiene otros elementos que ayudan a crear un sistema y un lenguaje visual propio

 

Lo que busqué con este diseño, es utilizar una gráfica que transmite una realidad y cuenta una historia de la que el cliente forma parte en su día a día y que la siente como suya de una manera muy sutil. No es una idea abstracta o de mercadotecnia, no intentar convencer en base a clichés o recursos psicológicos de diseño.


A modo de conclusión

Víctor Papanek no da unas valiosas lecciones sobre cómo diseñar en su libro. Es cierto que muchos de los problemas que solucionamos, no son problemas del mundo real, si no propios de la dinámica propia del diseño, sus límites y oportunidad. Elegir una tipo legible no es un problema del mundo real si no del diseño. Pero esto no es excusa para que aprovechéis cada encargo para contar historias que llenen de significado vuestros diseños, que hablen sobre la creación de sentido, que busquen implicar a la gente aunque sea de una manera simbólica, sencilla, poética... que construyan identidad, que lleguen y emocionen.

Los enfoques y herramientas para conseguir esto son muchos, sólo he puesto un ejemplo. Por lo que si quieres aprender a cómo diseñar gráficamente para el mundo real, inscríbete ahora al primer Taller online de Tipografía Experimental. Donde enseño técnicas, procesos y ejercicios para que aprendas a diseñar tipografías (y aplicarlo a todos tus diseños futuros) de una manera experimental enriquecedora, profunda, crítica y diferente. Desde casa y a tu ritmo.

 

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